De no saber qué hacer con tu carrera a encontrar un trabajo demandado donde destacas.
Primero es un trabajo que "está bien". Después es la sensación de que ya no aprendes. Que tus días se repiten. Que podrías hacer esto con los ojos cerrados.
Y en algún punto, sin que nadie te lo diga, empiezas a creer que esto es todo lo que hay. Que tu experiencia no vale fuera de donde ya estuviste. Que si no encontraste un trabajo que te guste hasta ahora, quizás no es para ti.
Y lo más probable es que nada de eso sea verdad. Pero lo llevas tanto tiempo creyendo que ya no lo cuestionas.
El sueldo se queda donde está. Para pedir más tendrías que saber en qué aportas, y eso ya no está tan claro. No porque no tengas habilidades. Sino porque llevas tanto tiempo sin verlas que ya no sabes cómo nombrarlas.
Las ganas de hacer y aprender se apagan. Para qué formarte en algo si ni sabes hacia dónde vas. Para qué moverte si no sabes a dónde. Y así, sin decidirlo, te quedas quieta.
Empiezas a creer que no tienes nada especial. Que las demás sí saben lo que hacen y tú eres la que "sabe un poco de todo pero nada de verdad".
Tu experiencia ya no vale solo dentro de tu industria.
Hoy existen roles que no existían hace 10 años y que necesitan exactamente las habilidades que ya tienes. Y no es empezar de cero. Es entender qué roles pagan mejor por tus habilidades.
No necesitas estudiar una nueva carrera para cambiar. Ni endeudarte en un master. Necesitas aprender a "rebrandear" tus habilidades, viendo qué ya tienes y qué te falta aprender.
La mayoría de las vacantes ya no se publican en LinkedIn. Se mueven en conversaciones. Y el mercado está cada vez más competitivo. La IA lo intensificó aún más. El foco está en saber a quién hablarle y cómo abrir esa puerta, no en enviar CVs.
La carrera ya no es algo que eliges una vez y ya. El mundo cambia. Los roles cambian. Tú cambias. Y si tu carrera no se mueve contigo, se queda vieja.
La rueda Shaker es eso: un sistema para volver a mirarte cada cierto tiempo. Sin tener que romper con todo ni empezar de cero. Aprovechando tus habilidades y rediseñando lo que no funciona.
No es una línea recta. Es un ciclo. Vuelves a la claridad. Revisas oportunidades. Ajustas lo que sabes. Te vuelves visible. Y otra vez.
Tener una imagen clara —y aterrizada— de quién eres hoy profesionalmente. No desde lo que "deberías ser", sino desde lo que ya es real en ti: lo que sabes hacer, lo que disfrutas hacer y aquello en lo que tienes potencial de crecer.
Salir de la cabeza y mirar el mercado real. Entender qué roles existen, cuáles encajan con tus habilidades y hacer pequeños experimentos antes de decidir.
Prepararte para el rol elegido en dos caminos paralelos: traduces lo que ya tienes y aprendes el mínimo viable de lo que falta. Sin agujeros negros de cursos infinitos.
Hacerte ver. Pero no es ir a mil eventos. Es estar en los lugares correctos y conocer a las personas correctas. Para llegar a oportunidades a través de relaciones y no de formularios.
Toda la vida trabajé como ingeniera agrónoma. Pensaba: "¿Quién me va a contratar para otra área con experiencia solo en agronomía? ¿Voy a ser capaz de hacer un cambio en el mundo digital?" Hoy trabajo en Marketing en el sector de agronomía y estoy feliz.
Soy psicóloga, pensaba que era lo que más me gustaba pero resulta que no del todo. En Sacude me vi muy tentada a elegir opciones más cercanas a mi mundo de conocimientos y tuve que pensar más desde la sinceridad y no desde la comodidad. Hoy estoy trabajando en Data y estoy muy contenta con este nuevo camino.
Trabajaba en finanzas y contabilidad, pero no me sentía realizada. Fui haciendo el cambio de a poco y hoy trabajo como especialista en recursos humanos, donde uso mi experiencia con datos, pero aplicada a personas: combinando análisis con desarrollo de talento.
Quería agradecerte lo que hiciste con Female Shakers para todas nosotras. La manera de afrontar este proceso se fue convirtiendo en algo mucho más ameno, me animó a ser yo misma, a presentarme con las habilidades que tengo. Fue el empuje que necesitaba para lograr este cambio.
Llegué con muchas dudas, bastante perdida y con mucho miedo a equivocarme en la elección del rol. Terminé Sacude con la convicción completa de mi próximo rol y de mis habilidades. No tengo dudas y ahora creo mucho más en mí misma que antes.
No puedo creer el cambio. Al principio cuando hice el cambio a Data Analyst tuve mucho miedo. Después de varios meses, puedo decir que estoy feliz, tengo un equipo increíble con una cultura que me encanta.
Mujeres que estuvieron exactamente en ese punto de no saber qué hacer. Y que hoy están en otro lugar. Dale al play para escucharlas :)
Más de 15 años de experiencia en el mundo tech y recursos humanos. Combinamos coaching, autoconocimiento y desarrollo de talento en el mundo tech.
Hace 10 años estaba exactamente donde estás tú. Había trabajado en JP Morgan y Danone. Sabía que podía más, pero no sabía qué era ese "más". Ni si era legítimo querer encontrarlo.
Female Shakers empezó en 2018 como un círculo de mujeres en mi casa, mientras trabajaba en Airbnb. Sin nombre, sin plan. Después de 2 años creé el programa que yo necesitaba y no existía. Desde entonces acompañé a más de 1.000 mujeres a hacer el cambio que a mí me costó demasiado tiempo y dinero hacer sola.
Lleva 20 años al otro lado de la mesa. Leyendo CVs, haciendo entrevistas, decidiendo a quién llaman y a quién no.
Lo que más ha visto en dos décadas no son perfiles que no dan la talla. Son mujeres que no se postulan porque creen que no la dan, cuando el perfil que buscan es exactamente el suyo. Sabe lo que las empresas quieren y raramente dicen. Y por qué tantas mujeres capaces se eliminan solas del proceso antes de que nadie las elimine.
Llevas tiempo sabiéndolo. Pero cada vez que lo piensas, aparecen las dudas. Miedo a equivocarte otra vez. A no estar a la altura. A no tener lo que hace falta.
Las que hoy tienen un trabajo que les encanta empezaron exactamente donde estás ahora. La única diferencia es que decidieron que ya era suficiente tiempo perdido.
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